Guerra de sexos

Me encantan los estudios chorras, es algo que no puedo evitar. Me gustan tanto que, a veces, elaboro teorías descabelladas y simplemente me siento a esperar que algún estudio de la universidad de Pernanbuco (La Pernanbucus University) me corrobore que, como yo creía, el amor es inversamente proporcional al uso de redes sociales (en realidad, el amor es inversamente proporcional a todo lo que no sea estar con el objeto deseado), que tu felicidad en pareja depende del lugar que ocupes en tu familia o que los países con buen clima son menos productivos porque dedican su tiempo a algo tan prosaico como VIVIR. Soy fan incondicional de las personas que invierten su tiempo en elaborar estas chorradas como pianos, de hecho las subvencionaría con mis propios impuestos si se diera el caso de que estuviese contribuyendo de algún modo a esta sociedad.

Pero últimamente se han puesto de moda un tipo de estudios chorra que me ponen los pelos de punta. Los denominaré “estudios chorra: follemos como conejos”. Supongo que estaréis cansadas de ver noticias como: “Tragar semen reduce el riesgo de cáncer”, “el sexo anal fomenta la felicidad en pareja” o, el último que me parece el culmen de la maestría: “Mujeres con poco sexo corren riesgo de muerte”

923467_10151885390856507_2082665070_n

Pues sí , chica, o follas o te mueres. Mujeres del mundo, por favor, ¿no os estáis dando cuenta de lo que está pasando? ¡¡Nos están ganando la partida!! Son muchos, son fuertes y están organizados. Hoy mismo he leído en La Voz de Galicia que eyacular doce veces al mes reduce en un cincuenta por ciento el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, y añaden que si son veintiuna también mejoran los problemas de próstata. ¿Para cuando un estudio que diga que los hombres que llevan el desayuno a la cama a sus parejas viven más, que si eres infiel se te pudre el pene o que los coitos de menos de veinte minutos generan serias enfermedades mentales?

Estábamos tan ocupadas emancipándonos, quemando los sujetadores, trabajando dentro y fuera de casa, cuidando a los ancianos y a los niños, complaciendo a nuestras parejas, haciendo dieta, no negándonos a nada, siendo comprensivas, modernas…Siendo compañeras en la vida, madres en la casa y zorras en la cama. Estábamos tan ocupadas creyendo que esto nos salvaría que no lo hemos visto venir. Nos hemos cavado nuestra propia tumba. Algo hemos hecho mal cuando el ejemplo de mujer moderna son las malenis, seres endiabladamente perfectos que son ejecutivas de éxito en el trabajo y al llegar a casa aún disponen de tiempo y ganas para hacerle un par de cupcakes a su marido y follar salvajemente en el sofá. Estábamos tan ocupadas gritando por nuestros derechos que hemos pasado de la creencia de que la mujer no debe disfrutar en la cama al absurdo mito de que la mujer moderna disfruta con todo, así seas tú más zopenco y menos agraciado que Aznar en bañador, nos hemos visto obligadas a fingir los orgasmos los días malos, a fingir incluso los multiorgasmos (¿qué chica moderna y progre no es multiorgásmica?, ¡por favor!) y eso ha sido el fin. (¡¡Chicas, por favor, dejad de fingir!! Luego me toca a mí acostarme con alguno de esos y todas sabemos que no son tan buenos como les haceis creer.) Y es que no solo nos están ganando la batalla, nos están haciendo matarnos entre nosotras. Divide y vencerás. Hemos pasado de ser las queridas a ser las follamigas, con la única diferencia de que en este caso el piso lo pones tú. Han conseguido que nos avergoncemos de no querer tener sexo en la primera cita, que nos deshagamos en excusas tratando de explicar que , a veces, para nosostras el sexo no es solo sexo, que aceptemos relaciones liberales con las que no estamos de acuerdo, han conseguido, incluso, que miremos mal a otros mujeres que no se ajustan a los nuevos cánones.

¡¡Venga ya, chicas!! ¿Y nosotras qué? ¿Y lo que queremos nosotras qué? Estamos peor que al principio. Nos la han metido doblada. Y con esto no trato de hacer apología del feminismo, ni de la mujer tradicional, simplemente te pido, que si tienes tiempo entre las clases de inglés y limpiar el baño (que sí, que siempre lo hacemos nosotras) te pares a pensar un poco en lo que tú quieres, en lo que tú realmente quieres y no en lo que se espera de ti. Y que te permitas el lujo de llevar la contraria, ¡¡De gritar a esta sociedad que hasta aquí hemos llegado!!, ¡¡Que no te vuelvan a ganar la batalla!! Que seas todo lo liberal, lo guarra, lo mojigata o lo tímida que quieras. Pero que seas TU MISMA.

-Elementha-

PD: Las de los orgasmos, en serio, nos estáis jodiendo a todas. ¡¡DEJADLO YA!!

Anuncios

2 comentarios en “Guerra de sexos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s