Y tú no parabas de besarme

Quedamos una noche en su piso cuando ya todo había terminado. Él estaba borracho y yo no. Por primera vez en mucho tiempo alguien estaba borracho y yo no. Se le notaba en la forma de hablar, en la manera en que arrastraba las palabras. Pusimos una peli que él ya había visto pero me dijo que no, porque total él ya se las había visto todas. Hacía gracia, todo en él era tan tierno que hacía gracia. En la peli Leonardo di Caprio actuaba esperando un Óscar, ajeno a todas las bromas que vendrían después, pero a él esta vez no le interesaba la peli; él bebía cerveza y quería hablar, hablaba y decía cosas como “cable” en lugar de “clave” y contaba historias totalmente inconexas entre si.

De repente me miró y empezó a hablar del día en que nos conocimos, tal y como había estado hablando toda la noche, con pensamientos vagos, hablando más para si mismo que para nadie.

– Venía del pub de enfrente , ¿sabes? , de la Catedral, y entré y te vi allí sentada, sola, tu amiga hablaba con unos chicos que estaban sentados al otro lado, llegué y me senté y entonces a tu amiga dejaron de interesarle esos chicos y solo quería saber quién era yo y de que estábamos hablando, pero yo no era nadie y tú no hablabas porque estabas borracha y estabas tan tranquila divirtiéndote mirando a una pared, y yo no sabía qué hacía allí ni como librarme de tu amiga que seguía empeñada en averiguar de qué nos conocíamos, luego en un momento se fue y tú empezaste a hablar, y me hablabas de un blog, y de un libro que había escrito el padre de un amigo que además lo tenía que conocer porque éramos vecinos, y me decías: “¡apunta, apunta!” Y yo apuntaba como un bobo y luego me hablabas de París y me decías que tú no eras así, que tú, en realidad, por la semana eras normal normal, y que además ni siquiera llevabas ese peinado y te empeñabas en enseñarme fotos por si luego no te reconocía. Y yo…¡yo sólo pensaba en besarte! Y tú seguías con tu rollo de que el chico que hablaba con tu amiga te había dicho que era psiquiatra y psicólogo pero que tú no te lo creías porque psiquiatra y psicólogo no podía ser , o lo uno o lo otro, y tu amiga seguía vigilándome desde la distancia y ahora los amigos de tu amiga me miraban también y yo no sabía dónde meterme, y yo no sabía qué hacer, ¿Y si me lanzo?, ¿Qué hago?, ¿La beso?, y te besé y tú…y tú me besaste también, ¡¡vaya que si me besaste!! Luego te levantaste y querías ir a bailar y bailabas y cantabas y desafinabas un montón y no seguías el ritmo de la música, pero a mí me daba igual porque yo sólo quería besarte, y te besaba y tú te dejabas besar hasta que te enfadaste porque dijiste que te había mordido y pusiste pucheritos, y te diste media vuelta y me dejaste allí plantado en medio de la pista, y yo te seguí porque en aquel momento te hubiera seguido al fin del mundo, y cuando me di cuenta te habías quedado dormida encima de mi hombro, y nos cerraban el pub y yo tenía que despertarte porque no podíamos quedarnos allí y tu amiga no estaba, y tú no te despertabas…Y luego ya estábamos en casa, en tu casa, ¿cómo dices que se llama ese sitio dónde vives?, Sí, eso, sí. Y tú ibas en dirección contraria y tu amiga no paraba de decir que quería irse a casa, y tú me seguías besando, tú no parabas de besarme, y tu amiga que se quería ir, y tú me besabas…Y luego al día siguiente el mensaje ese, qué no te acordabas de nada, o sea que yo te había besado y tú no, pensé que me estabas tomando el pelo, ¿tú sabes cómo me sentí?, ¿tú sabes la de primeras citas que he tenido que tener contigo para que me recordaras?, No, no, ni una ni dos, tres, sí, sí, tres, la segunda tampoco la recuerdas bien, al final recuperaste aquella chaqueta, ¿no?. ¡Ah, sí!, el camarero, sí, sí, es verdad…Si es que no sé por qué te hago caso, si es que debo ser tonto, o masoca o algo, o todo a la vez… ¿Sabes qué?, tenía ganas de verte, echaba de menos estar contigo, sí, sí, estoy borracho pero es la verdad, ¿no piensas decir nada, verdad?, claro tú nunca dices nada, pasas de todo y no dices nada, pasas de todo y hablas en las pelis, sí, sí, yo sí, pero yo ya la he visto y además yo entiendo inglés y no tengo que leer, venga, venga, que esta parte es cable en la película, eso he dicho cable, digo c-l-a-v-e…c-l-a-v-e…creo que he bebido demasiado…

Luego se quedó dormido en el sofá y yo me fui con una sonrisa. No quise despertarlo porque tenía miedo de que con la tontería se me pudiese escapar algo tan estúpido como que nunca me había gustado tanto como esa noche.

-Elementha-

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