Thirteen

cu

 

Hay un fondo de verdad en toda cosa, y toda cosa se compone de un conjunto de verdades.

La verdad va tan estrechamente unida a Mocuishla que es difícil no considerarla su blasón y su arma, tanto que es fácil imaginarla como una moderna Atenea, portadora del escudo de Medusa. Con esta última también guarda relación íntima y mitológica, puesto que narra la leyenda y los bardos del norte que Mocuishla es poseedora de una mirada que puede paralizar. Sin duda, es una chica capaz de matar de muchas maneras distintas y todas y cada una tienen que ver con los latidos que consigue robar. Ladrona sincera y poética, con andares de gata maúlla o araña al ritmo de esa buena música que tanto le gusta escuchar y que lleva tallada en cada esquina de su puntiaguda armadura de personalidad.

Es de las que sabe callar con estilo y hablar con razones que no pierde nunca, ni tan siquiera las escasas veces que desafina y disipa la cordura. Su melodía tiene siempre un inciso que destaca, un leitmotiv emblemático que parece ser de otra época, como ese toque que tenían las películas de Fellini o Tornatore y que se resumía en las miradas agudas y sinceras de las divas italianas. Sería una Claudia Cardinale perfecta, y la semejanza es más nítida que la que se puede esconder tras iris dorados y melenas de miel. Mocuisha tiene estilo, ese raro regalo de la naturaleza que no se sabe describir, pero se sabe percibir perfectamente, a la primera. Y garra… Esa energía interior que permite el mayor de los lujos: poder ser una misma siempre, tenga o no un Martini entre manos y los dedos con manicura tamborileando los versos de Drexler.

Mocuishla es una chica de un millón de dólares, pero no es ninguna Maggie Fitzgerald: nunca se mordería la lengua. Es una de las mujeres menos al uso que se puede encontrar, capaz de entremezclar tópicos y esencias: intensa, reservada, tradicional, moderna, clásica, independiente, ocurrente, soñadora, discreta, líder, poética, sencilla, misteriosa. Trece cualidades a bocajarro, un mix fascinante como en número que lo compone, que seduce y asusta a la vez y que la relaciona con otro personaje que bien pudiera ser ella: la Doctora Thirteen de House, una Olivia Wilde de atisbos salvajes. Y es que la mitología no la abandona nunca, porque justamente “Into the wild” es donde se pierde y se puede encontrar su mirada, como un reflejo de lo que ella es: un brotar impetuoso pero tranquilo de olas en la playa de Area Mayor, con una canción de Eddie Vedder como banda sonora. Una gran mujer. Una mirada que a todo el mundo le gustaría tener como amiga y aliada.

-PatriShaw-

mocuishla2

Anuncios

11 comentarios en “Thirteen

  1. Esta claro que todas sois criticonas, epidémicas y divinas. Estos retratos son estupendamente deliciosos y sugerentes, de super mujeres del siglo XXI, como no dudo que sois. Quiero más, conoceros a todas y a esos “alter ego” hollywoodienses, míticos y atractivos. Abrazos

    • Doy fe de Juanan.
      Cada cual con sus virtudes y defectos somos ejemplares bastante representativos de la realidad y, a la vez, de la ficción de los siglos y los milenios que nos tocó vivir.

      Faltan aún 2 retratos más (el mío no lo voy a hacer, evidentemente, jeje), así que dentro de poco ya nos tendrás personificadas y caricaturizadas.
      Créeme, los parecidos son más que razonables. Ojalá podamos, algún día, tomar una copa juntos y ya lo descubrirás.

      Un millón de gracias y un abrazo bien grande.

    • Jaja, en realidad creo que los cuellos se “torticulizan” (mira que me ha gustado el palabro) por el alboroto que montamos.
      Algunas de nosotras son tan enfermizamente celosas de su privacidad que un poster sería impensable. Así que seguiremos moviéndonos en los sensuales mundos de los parecidos razonables hasta que no nos pille la “Cuore”. 😉

  2. Nuevamente entro y me quedo boquiabierta con vuestro blog., y cómo has descrito a Mocuishla, con un trazo firme realizado por un pluma antigua, mojando en el tintero la cantidad justa para que el trazo sea impecable, Patrisahw! más allá de estos hombres y sus mentes “torticolizadas”, sin ese prisma erótico-festivo 😉 estoy segura que viviís un lujo de tener esa mirada cómo amiga y aliada. Percibo que si es justa, cuando las cosas son deleznables y horrendas esa mirada debe helarse y no la querías cómo enemiga.
    Bravo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s