Esplendor en la hierba

  Nunca entendí como la gente no venía aquí más a menudo, para amarse en público o a escondidas, gozar del placer, de lo prohibido, de la vida. La hierba, siempre verde y cuidada, invita a dejarse caer de espaldas y yacer disfrutando del esplendor de un cielo cian que enmarcan montañas enebradas y azules.…

Bodas de sangre

En la clara noche tibia Ímpetu de luna Se desgarran las dudas Entre nana y fortuna. Nubes y claros En el cielo estrellado Empañan el centro de lo que nunca has pensado. Esa fuerza lorquiana Abrazo fatal Desciende a tragedia Con estremecimiento carnal. Calor de desierto Frescura de cueva Cristaliza en deseo De sed siempre…