LAS NOCHES EN EL SÓNAR

    Cuando la noche empieza a besarse con la ciudad, los bares se llenan de gente invisible. Gente que se cruza sin mirarse, o mirándose demasiado. Que va y viene, con los sentidos aletargados a fuerza de cervezas y ginebra. La mayoría no es consciente de dónde se encuentra exactamente, de por qué carajo ha…

TE REGALO UN FINAL

Dicen que me he vuelto incrédula y suspicaz.  Pero lo único que hago es compartimentar mis afectos, sin esperar demasiado de nadie.  No se trata de incredulidad y menos aún de suspicacia, se trata de pragmatismo, pura economía de mercado:  qué se me oferta, y qué puedo demandar. Dónde se labra el afecto real, y…