DÍAS RANCIOS

Yo… con los oídos sordos las orejas bajas y la cabeza alta; muda la boca mis dos ojos locos y como salmos viejos, los labios rancios. Yo… con el cuerpo entumecido y el sexo adormecido… aunque ya no llore, ni implore seguiré brindando con vino por tu olvido. Mientras el mundo duerma y la luna baje a…