ASI QUE ME FUI A LA PLAYA.

Mientras sufro un terrible cólico espiritual, y hallándome completamente desubicada ante el caos circundante, el coche es un guardaespaldas legítimo. Tan legítimo como matarse a pastillas. O a chocolate. Y una mujer cualquiera (o sease:  yo)  se pone el cinturón, enciende la radio, despotrica un rato de la música en España, y arranca. Tras sintonizar…

EN ALGÚN VERANO…

¿Son la felicidad y la alegría requisitos indispensables entre si? Qué cosas… Creo conocer algún tipo feliz poco alegre, y aún a muchos más alegres infelices….¿y eso de que los tontos viven mejor? ¿a qué coño viene? ¿es cierto?, ¿o son los tontos ateos y, por ende, más consecuentes? La cultura es cuestión de fé.…

MI PRIMER MUERTO

  Mi primer muerto se llamaba Pepa, y era un muerto viejo. En los vagos recuerdos de una niñez remota, soy aún capaz de reconstruir las escenas que rodearon a su velatorio. El pertinaz silencio, la campana de la iglesia y su cadencia pretenciosa, las velas,  las flores por toda la casa…  el mutismo reflejado…

La educación sentimental (II)

Era una época en la que yo llegaba andando a todas partes, incluso a aquellos sitios a los que no me proponía ir. No llegaba a contar los pasos porque, de alguna manera, parecía que mi podómetro interno se acompasaba con los latidos de un corazón que marchaba a una velocidad de crucero constantemente variable…

TRIUNFOS Y ANTITRIUNFOS

Y el puñetero tarro de mermelada seguía, cuatro meses después, en la misma recóndita y triste esquina del frigorífico. Al lado de un yogur con trozos de melocotón, jamón en taquitos y ¿crema antiestrías? Sin constancia de ello, el tiempo se me escurría entre las manos a base de talonarios y agendas apretadas. De falta…