Esplendor en la hierba

  Nunca entendí como la gente no venía aquí más a menudo, para amarse en público o a escondidas, gozar del placer, de lo prohibido, de la vida. La hierba, siempre verde y cuidada, invita a dejarse caer de espaldas y yacer disfrutando del esplendor de un cielo cian que enmarcan montañas enebradas y azules.…

EL CORAZÓN DE LOS MUERTOS

STAY ALIVE!!!! Nunca acabaré de entender quién soy, y tampoco por qué, para qué o por quién vivo. Pero eso es algo que ya no me interesa. He decidido dejar de devanarme los sesos con preguntas sin respuesta. Simplemente aprovecho la rutina unos días, otros la rompo a conveniencia, visito el mar con frecuencia y…

ASI QUE ME FUI A LA PLAYA.

Mientras sufro un terrible cólico espiritual, y hallándome completamente desubicada ante el caos circundante, el coche es un guardaespaldas legítimo. Tan legítimo como matarse a pastillas. O a chocolate. Y una mujer cualquiera (o sease:  yo)  se pone el cinturón, enciende la radio, despotrica un rato de la música en España, y arranca. Tras sintonizar…

Lugares de placer

  Siempre me impresionaron los lugares donde imperan los susurros y las miradas furtivas son las señas de identidad de culpabilidades mal disimuladas. Me gustaba ir allí en los días grises, de lluvias finas e intensas, de esas que empapan la moral antes que los adoquines. Olvidar las penas y la vida sumida en el…

Lo gris de nuestras vidas

Empieza Enero, siguiendo el rastro de todos los Diciembres, sin ofrecer cobijo ni nada parecido, se augura otro año despiadado en la cuesta fronteriza que diviso. Ahora me entretienen otras cosas, el paso de los días me destiñe, vigilo los vecinos y sus rutinas grises, sus sofases grises, sus camisas grises, sus cortinas grises, su…

Parafina

  Los miraba divertida desde el fondo del local, apoyada en una mesa de biliar ajada por el tiempo, el uso y el descuido. Veía las caras y escuchaba las discusiones filosóficas que tenían una partitura de voces en grito y susurros, con contratiempos de de silencios bajo la batuta de las cañas que subían…

SETEMBRO

Aceptamos como convención social que todo comeza en xaneiro porque está ben ter motivos pa festexar no medio do inverno e, porque tras meses de frío e choiva, é preciso pensar nun novo renacer. Pero no fondo todos sabemos que iso non é realmente certo, que onde comezan e rematan os ciclos é en setembro.…