Esplendor en la hierba

  Nunca entendí como la gente no venía aquí más a menudo, para amarse en público o a escondidas, gozar del placer, de lo prohibido, de la vida. La hierba, siempre verde y cuidada, invita a dejarse caer de espaldas y yacer disfrutando del esplendor de un cielo cian que enmarcan montañas enebradas y azules.…

Lugares de placer

  Siempre me impresionaron los lugares donde imperan los susurros y las miradas furtivas son las señas de identidad de culpabilidades mal disimuladas. Me gustaba ir allí en los días grises, de lluvias finas e intensas, de esas que empapan la moral antes que los adoquines. Olvidar las penas y la vida sumida en el…

Lo gris de nuestras vidas

Empieza Enero, siguiendo el rastro de todos los Diciembres, sin ofrecer cobijo ni nada parecido, se augura otro año despiadado en la cuesta fronteriza que diviso. Ahora me entretienen otras cosas, el paso de los días me destiñe, vigilo los vecinos y sus rutinas grises, sus sofases grises, sus camisas grises, sus cortinas grises, su…

Parafina

  Los miraba divertida desde el fondo del local, apoyada en una mesa de biliar ajada por el tiempo, el uso y el descuido. Veía las caras y escuchaba las discusiones filosóficas que tenían una partitura de voces en grito y susurros, con contratiempos de de silencios bajo la batuta de las cañas que subían…

SETEMBRO

Aceptamos como convención social que todo comeza en xaneiro porque está ben ter motivos pa festexar no medio do inverno e, porque tras meses de frío e choiva, é preciso pensar nun novo renacer. Pero no fondo todos sabemos que iso non é realmente certo, que onde comezan e rematan os ciclos é en setembro.…

COMPOSTELA

Teño (ó menos) dúas filias confesables, unha é a praia de Carnota e outra Santiago de Compostela. Dubido que haxa lugares no mundo que me poidan gustar máis. Imaxino que os hai máis bonitos, pero que me gusten máis, imposible.Pensaba onte cando atravesaba a zona vella cunha amiga que as noites de verán en Santiago,…

RUTINAS

Por norma xeral aborrecemos as rutinas, pensamos nelas como algo do que fuxir para evitar que o tedio se instaure nas nosas vidas. Pero o problema non está nas rutinas, o problema é a nosa incapacidade para elixilas axeitadamente. Unha rutina que nos agrade pode ser algo delicioso, un sitio no que refuxiarse do caos,…