Esplendor en la hierba

  Nunca entendí como la gente no venía aquí más a menudo, para amarse en público o a escondidas, gozar del placer, de lo prohibido, de la vida. La hierba, siempre verde y cuidada, invita a dejarse caer de espaldas y yacer disfrutando del esplendor de un cielo cian que enmarcan montañas enebradas y azules.…

Tomar la carretera

    No me gusta demasiado conducir, pero aprecio enormemente todo lo que se puede hacer con o en un coche. Es un medio para alcanzar metas físicas, en todos los sentidos, y mentales. Es una explosión de combustión que lleva hacia la libertad. O así me gusta verlo, más allá de tapicerías, carrocerías, caballos…