RESISTIRÉ, ERGUIDO FRENTE A TODO.

Como siempre, una canción repentina y no esperada explica cada entrada que escribo, y publico en este blog de pacotilla… donde cuento quizás demasiado, dando pábulo a mis confabulaciones mentales. Y si lo que digo no le interesa a nadie, al menos calmo los accesos de furia o indignación, de pena o melancolía, que suelen…

En el camino

Por ese lugar del mapa en el que no he estado nunca, hago pasar las medianas que mueven mi baricentro. Cortan las tangentes que cruzan lo que jamás ocurrió y rompen la geometría de los círculos viciosos. En ese equilibrio imperfecto me muevo entre el resbalón de los recuerdos y las zancadas de un porvenir…

TE REGALO UN FINAL

Dicen que me he vuelto incrédula y suspicaz.  Pero lo único que hago es compartimentar mis afectos, sin esperar demasiado de nadie.  No se trata de incredulidad y menos aún de suspicacia, se trata de pragmatismo, pura economía de mercado:  qué se me oferta, y qué puedo demandar. Dónde se labra el afecto real, y…

MAR DE NIÑOS

  El mejor despertar es el que sucede frente al mar. La mejor sonrisa pertenece siempre a un niño. Por lo tanto, la asociación de ambos eventos no puede culminar sino en un estado de tranquila felicidad, y tomado todo en conjunto, se entiende que no desee más que irme a la playa. En ocasiones…

Guerra y paz

  Nunca llegamos a comprendernos bien. Nos tendíamos la mano como quien tiende la ropa, en un hilo tenso y expuesto al sol y al viento, tanto que en la inclemencia del tiempo se nos dilataban las noches entre palabras y silencios, dejando en el aire un vago vaho hecho de suspiros y bostezos vueltos…

HACERSE MAYOR O EL SEXO ORAL. VAMOS A MORIR!!

  Hoy me han salvado de la muerte medio segundo y 3 metros. No sé si Dios ha intercedido… sinceramente lo dudo. Tengo la maldita costumbre de la prisa constante, así que a menudo acelero. Demasiado. Sin ser casi consciente. Puede que esté predestinada a matarme así… lo pienso con frecuencia… no me he vuelto loca,…

Esplendor en la hierba

  Nunca entendí como la gente no venía aquí más a menudo, para amarse en público o a escondidas, gozar del placer, de lo prohibido, de la vida. La hierba, siempre verde y cuidada, invita a dejarse caer de espaldas y yacer disfrutando del esplendor de un cielo cian que enmarcan montañas enebradas y azules.…